CÓMO FRACASAR EN EL ROCK AND ROLL (y en la vida) SIN APENAS PROPONÉRSELO


1. Deja que tus ambiciones solo salgan a relucir en la barra del bar

Construye castillos en el aire, haz planes deslumbrantes, recluta candidatos para mil proyectos, diseña sonidos rompedores y suelta peroratas incendiarias, siempre entre copa y copa, y luego otra más. Al día siguiente lo habrás olvidado todo.


2. Despilfarra tus mejores años

Dicen que cuando eres joven estás en la cumbre de tu potencial creativo, porque entonces cuentas con la energía necesaria para alcanzar cualquier meta que te propongas. Paparruchas. Si eres un chaval, deja las decisiones importantes para mañana. No hay por qué darse prisa en pasar de pipiolo sin experiencia a cincuentón quejicoso, que es a donde vas a llegar, quieras o no. Así que disfruta del paseo sin calentarte la quijotera. ¿Recuerdas la fábula de La cigarra y la hormiga? Era una trampa. Escoge siempre cigarra.


3. Repite una y otra vez que tú no eres un perdedor: es solo que tu integridad no está en venta

«¿Loser yo? Naaaa… Eso que llaman éxito es un concepto muy relativo». «Ser un triunfador depende exclusivamente de la satisfacción personal y de la fe en uno mismo». «Al fin y al cabo, el dinero no es lo más importante en la vida»… Si has empleado alguna de estas coartadas morales (o estás a un paso de hacerlo), ¡felicidades! Seguro que ya eres un reloser.


4. Compórtate como un tirano con tu propia banda

Los miembros de tu grupo deben tener muy clara desde el primer día una regla básica: solo se hará lo que tú digas, que para algo eres el poseedor de la Verdad Absoluta. Cualquier disensión será atajada de raíz. Y a aquel que insista en no estar de acuerdo con el estilo, con la selección del repertorio o los arreglos… muéstrale, sin contemplaciones, la puerta del local.


5. Deja que tu grupo se guíe por una democracia estricta y sin líderes

La libertad absoluta es el único dogma. Todas las opiniones tienen el mismo valor, nadie es más que nadie y todos sabemos lo que hacemos. ¿Guitarras blandipoperas, bajos DeeDeeRamone y baterías funkys? ¡Venga! ¿Letras sobre desengaños amorosos, insectos mutantes y abusos policiales? ¡Por supuesto! ¿Versiones de Vainica Doble y Agnostic Front? ¡Adelante! Todo vale en nuestra pequeña república musiquera.


6. Jamás tengas en cuenta las reacciones de tu público

La masa es, por naturaleza, ignorante e impermeable al conocimiento. Tus oyentes carecen de criterio propio, y por eso son fácilmente manejables. Sé siempre sensacionalista y grandilocuente en tus declaraciones, haz mucho ruido y mucho aspaviento. La gente se tragará todo lo que le eches y pedirá más.



7. Ten siempre en cuenta la opinión de cualquiera

«Tíos, ¿por qué no hacéis un rollo más asequible, que pueda disfrutar todo el mundo, incluidos mis compañeros de trabajo?» «Esto del punk y el garaje está muy bien durante un rato, pero ¿por qué no probáis unas bases electrónicas guapas?» «¿Se os ha ocurrido intentar hacer alguna melodía con cara y ojos?» Sabios consejos, sin duda. La gente sabe lo que quiere, y nadie se ha estrellado jamás por someterse a los gustos de su público potencial.



8. Menosprecia la capacidad de los demás para reconocer que tus canciones no tienen ninguna personalidad

Saquea fórmulas seguras, no hagas los deberes, mimetiza como un pulpo asustadizo… Total, nadie va a darse cuenta. Aunque nada dura eternamente: tus colegas creerán que eres un crack hasta que descubran a otro que desvalije con más gracia y con más jeta que tú.


9. Confía en personas que manejan con soltura términos como «producto», «target», «implementar», «mercado» o «regalías»

Si quieres llegar a alguna parte, acércate a los que saben y déjate guiar. Firma lo que sea y no consultes jamás a un abogado: eso denota poca clase y desconfianza en tus verdaderos aliados, que te aconsejarán cómo adaptar tu propuesta a las demandas del mercado. Por suerte o por desgracia, este punto ha quedado obsoleto. El imperio de las discográficas se derrumbó hace tiempo. Ahora solo te queda la opción de regalar tu alma a alguna plataforma digital, y ni así.


10. Súbete al carro de cualquier moda o tendencia. La última es siempre la mejor y la que te llevará más lejos

¿Por qué limitarse a un solo sabor cuando la confitería incluye una oferta tan amplia y golosa? Puedes ser hardcore-punk de temporada o revivalista mod mientras acabas tus estudios, para después explorar las virtudes del Rock con Raíces, fuente inagotable de inspiración al entrar de lleno en la edad adulta. Después, siempre se está a tiempo de descubrir que el pseudo-pop con mejunje latino es lo que menos molesta como música de fondo en el súper. Oye, ¿y la música danzable? ¿Qué tiene de malo? Al fin y al cabo, para eso estamos aquí, para pasarlo bien, ¿no?




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