La formación actual (2026) y una breve semblanza de cada cual.
BOWIE

Si le preguntas cómo compaginaba eso de tocar a la vez en Los Soberanos y en Las Sombras su respuesta será tajante: «Jaaaaa, ja, ja». El alias no le viene por Ziggy Stardust, como mucha gente cree, sino por el Bowie knife, el cuchillo típico de las pelis del Oeste. No le provoques: sabe cómo usarlo. De hecho, toca la batería como si arrancara cabelleras comanches. Él mismo te lo confirmará con un «Jaaaaa, ja, ja».
SAM

Un principio de sordera profunda truncó su carrera como atracador de armerías y arsenales militares. Esta circunstancia tuvo dos consecuencias notables: salvó su vida (ya que no oía las alarmas ni las sirenas de la policía) y no le permitió conocer más acordes que los tres que ya sabía en 1986. Hoy es un honrado padre de familia y guarda sus armas en un armario con doble fondo. Por si falla lo de la música.
JAIME

Aprendió a tocar el bajo mediante hipnopedia (dormía por las mañanas con la música puesta), pero todo se borró de su memoria al recibir en la cabeza el golpe que colmó el vaso. Desde entonces solo canta en lenguas que desconoce. Se supone que nunca tiene dinero, pero a veces bebe por encima de sus posibilidades y paga en efectivo con montañitas de billetes arrugados y pegajosos. Billetes que apestan a fritanga.
CLAUDIO

Dicen que en una taberna de Durango, México, se le apareció el diablo en persona y le retó con un acertijo. Intoxicado y confundido, tomó al maligno por un policía autonómico de Durango, Basque Country, y lo envió a paseo. Los presentes oyeron la maldición del demonio despechado, que él ni siquiera recuerda: «Te quebrarás todos los huesos del cuerpo y te unirás a una banda de rock argentino».
MARTINI

De joven tuvo que escoger entre sanatorio y seminario. En uno sobraban actitudes delirantes y en el otro se quedaban cortos con la medicación. Así que optó por un término medio: el punk & roll. Es una vocación que se paga con cigarrillos partidos, como en el Nido del Cuco, pero ofrece más posibilidades autodestructivas que Dios. Si tiene una gala en tu pueblo, reza por su alma y dale mezcal.

